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A los mensajes de texto y las llamadas telefónicas se les suman los sistemas de información y entretenimiento como elementos de distracción tras el volante.

Todos sabemos que enviar y recibir mensajes de texto y llamadas telefónicas detrás del volante, es una causa importante de accidentes de tránsito. Por si aquello fuera poco, la tecnología actual ha trasladado un cúmulo de distracciones igualmente peligrosas al tablero de instrumentos. Esto es lo que concluye un estudio de la Universidad de Utah y hecho público por Market Watch.

David Strayer, quien dirigió el estudio, propone la inhabilitación de muchas de las funciones presentes en los autos modernos cuando estos estén en movimiento. Según Strayer “se agregaron muchas funciones a los vehículos pensando que serían más seguros, pero la gente las utiliza de forma que no se había anticipado”. Los datos del estudio arrojaron la sorprendente conclusión de que la programación de los sistemas de navegación superó al recibo y envío de mensajes de texto como la mayor distracción tras el volante.

El estudio, que fue realizado para la Fundación de la Asociación Americana del Automóvil (AAA) para la Seguridad Vial, incluyó pruebas en 30 modelos de autos y camionetas modelo 2017 y concluyó que en 23 de ellos los sistemas telemáticos exigían un grado de atención muy alto de parte de los conductores, quienes soltaron al menos una vez el volante y retiraron los ojos del camino para atender la pantalla, realizar una llamada, subir o bajar el volumen del sistema de sonido entre otras tareas.

Dejar de prestar atención al camino por solo dos segundos es suficiente para crear un riesgo de accidente significativo. Programar una dirección en el sistema de navegación requiere mínimo 40 segundos de atención. Este es el motivo por el que la mayoría de los fabricantes inhabilita esta función cuando el automóvil está en movimiento.

Los conductores se enfrentan ahora con más botones y funciones en el tablero a la vez tienen que aprender a lidiar con un volante que no sólo tiene el cometido de dirigir las ruedas, sino que agrupa varias funciones redundantes para supuestamente no distraer al conductor del camino. “Se añaden más y más capas de complejidad e información al alcance del conductor pensando que es lo mejor para ellos, pero en realidad no se considera si es bueno o malo”, puntualiza Strayer.

Los conductores pueden regular su comportamiento. Las leyes han servido para reducir el uso del teléfono para llamadas y mensajes de texto. Al menos 47 estados en EEUU tienen normas que prohiben su uso detrás del volante. La próxima meta estará en lograr un balance entre las funciones y los servicios que ofrecen los fabricantes de autos, y la debida atención que los conductores deban prestar al camino. Según este estudio, no será tarea fácil.